¿Qué hacemos?

¿En qué consiste la quiropráctica?

La quiropráctica trabaja sobre la columna vertebral principalmente para corregir problemas mecánicos, incidiendo así en el funcionamiento del sistema nervioso y, en consecuencia, en la salud de todo el organismo.

El sistema nervioso controla la función de todos los órganos, tejidos, glándulas y sistemas del cuerpo, gracias a un continuo ir y venir de información desde el cerebro hacia él. Una vértebra incorrectamente alineada (lo que se conoce como subluxación vertebral) puede alterar la función de los nervios que emanan desde la médula espinal y que se ramifican a través de sus orificios hacia una parte determinada del cuerpo, ocasionando un trastorno orgánico y unos determinados síntomas.

Mediante precisos ajustes vertebrales, el quiropráctico corrige los desplazamientos de las vértebras, restituyendo su movilidad y devolviendo al sistema nervioso su capacidad transmisora.

¿Para qué sirve la quiropráctica?

Bajo cuidados quiroprácticos, el paciente puede corregir tanto problemas mecánicos de la columna como trastornos orgánicos ocasionados por una alteración de la función nerviosa, apostar por la prevención y disfrutar de una mejor calidad de vida. Pues el ámbito de la quiropráctica es tan amplio como variado el alcance del sistema nervioso.

Los problemas que más frecuentemente presentan los pacientes que acuden a las consultas son, entre otros, hernias discales, lumbagos, ciáticas, esponidlolistesis, escoliosis y desviaciones, dolores de espalda, adormecimientos, pinzamientos, cervicalgias, mareos, vértigos, migrañas, dolores de cabeza, artrosis, y en un menor porcentaje trastornos orgánicos como alergias, otitis, asma, trastornos digestivos, respiratorios o ginecológicos.

Un porcentaje cada vez más elevado de personas recurre a la quiropráctica como medio preventivo de salud.

¿Qué personas pueden obtener beneficios de la quiropráctica?

Todos podemos beneficiarnos de la quiropráctica. Desde personas sanas que optan por éste como un método preventivo de salud, hasta personas con patologías crónicas u otros problemas orgánicos que ven en la quiropráctica la manera de optimizar el funcionamiento del sistema nervioso para mejorar su calidad de vida.

Los más jóvenes que despiertan a la vida, los adolescentes sometidos a cambios constantes, los adultos con un ritmo de vida intenso, y hasta los mayores que desean envejecer con elegancia. Cualquier persona es candidata. Porque la quiropráctica es una apuesta por el bienestar y la calidad de vida de toda la familia.

La mujer embarazada presenta habitualmente constantes molestias en las articulaciones de la zona lumbar y pélvica, y fastidiosos dolores de espalda debido a los continuos cambios posturales de su columna.
Con ajustes vertebrales, antes y durante el embarazo, la embarazada consigue una columna vertebral más flexible y dinámica, y mejora su bienestar durante esos meses. Después del parto, el cuidado quiropráctico se hace imprescindible para lograr una competa recuperación.

Ningún padre duda en someter a sus hijos a revisiones periódicas para asegurar su salud dental u oftalmológica. Y, sin embargo, nos olvidamos del buen funcionamiento de la columna vertebral y del sistema nervioso, que son la mejor garantía de que nuestros hijos disfrutan de una buena salud.
La columna de un niño puede sufrir en el momento del parto. Más tarde, desde temprana edad, los niños se incorporan a las exigencias de una vida rápida: clases, actividades extraescolares, madrugones, deberes… Las pesadas mochilas, el uso del ordenador, las largas horas sentados en los pupitres, y hasta las caídas aparentemente inocentes en sus juegos pueden tener consecuencias en su columna.
Llevar a nuestros hijos periódicamente al quiropráctico es la mejor inversión en su salud.

Practicar deporte exige de nosotros el cien por ciento de nuestro potencial. Con cualquiera que sea nuestra afición deportiva, nuestra columna vertebral va a estar sometida a un esfuerzo extra, por lo que debemos asegurarnos de que funciona correctamente.
El deporte como complemento de la quiropráctica, y ésta como complemento del primero, son dos buenas herramientas para aquellos que apuesten por su salud.
Y para los que practican deporte de competición, el ajuste vertebral antes, durante y después de las pruebas, puede marcar la diferencia en esas décimas de segundo que les harán alcanzar el triunfo.
“La quiropráctica es una apuesta por la calidad de vida de toda la familia”.

Envejecer no es algo novedoso en los tiempos que corren. Envejecer saludablemente sí.
Someterse a cuidados quiroprácticos regulares es apostar por una vejez saludable, llena de vitalidad, de ánimo y de bienestar.
Bajo los servicios de un quiropráctico, asegurará la flexibilidad de sus articulaciones y ayudará a mejorar la función de su organismo.
Porque hay una gran diferencia entre “ir tirando” y disfrutar de una vida de calidad. Porque no se trata de vivir por vivir, sino de vivir con plenitud.

El día a día del trabajador exige un cuerpo que responda, que cumpla con la agenda, que salve con éxito la actividad.
Para los que realizan un trabajo que exige esfuerzo físico, la Quiropráctica les ofrece un método para equilibrar el cuerpo. Para los que se dedican a una actividad intelectual, el ajuste vertebral les ayudará a liberar sus tensiones. Para los que se ven inmersos en un mundo que gira a una velocidad que no es la suya, encontrarán en la quiropráctica el interruptor que les permitirá frenar el tren o bajarse a tiempo.
En cualquier situación laboral, el cuidado quiropráctico nos ayudará a mantenernos altamente activos.